Tuesday, August 15, 2006


HÍBRIDO DE SENSACIONES

Impulsos, instintos, acciones, palabras, y demás, todo se vuelve un conjunto de sensaciones que con el tiempo, se convierten en pasado. En la vida podemos llegar a sentir el amor como el sentimiento más vehemente, más satisfactorio y más placentero, pero también, llegamos a conocer el odio, el cual nos deja un sabor amargo, una cadena de resentimientos que sólo perforan nuestro corazón.

La tristeza es otra de las sensaciones que conocemos en nuestro transitar por la vida, este tipo de sensación es más lenta, porque aunque haya una mano amiga que nos consuele, la tristeza permanece hasta que el dolor desaparece, por lo tanto, la tristeza y el dolor son grandes hermanos, porque siempre van unidos, como dos metales que se atraen.

¿Qué decir de la soledad? La soledad es una de las sensaciones más profundas y crudas que podemos experimentar en la vida, sin embargo, su sabor nos deja un tipo de consuelo o resignación que de alguna manera sosiega nuestro vacío. La soledad puede llegar a ser tan placentera como la compañía, siempre y cuando aprendamos a verla desde una mirada más abierta, y con una visión menos deprimente.

El coraje produce sensaciones que nos fruncen el cuerpo y amerita un temblor en nuestras manos que sólo podemos controlar con la sencilla idea de “pensar en sano”. Mas conservar la serenidad y ser prudentes conlleva una infinidad de sentimientos atrapados que lo único que exigen es ser exaltados y conocer la realidad.


ASÍ HABLABA ZARATUSTRA- FEDRICO NIETZSCHE

Ø Zaratustra ha despertado y qué quieres hacer entre los dormidos.
Ø Superhombre- El hombre es algo que debe ser superado. El hombre es para el superhombre irrisión y penosa vergüenza. El hombre todavía es más mono que ningún mono.
Ø “Y hasta el más sabio de nosotros no es más que un híbrido, mitad planta, mitad fantasma”.
Ø El superhombre debe ser el sentido de la tierra. En verdad os digo que el hombre es un río inmundo. Hay que ser un mar para poder recorrer un río inmundo sin ensuciarse.
Ø El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre, una cuerda tendida sobre un abismo. Lo que tiene de grande el hombre es el ser puente y no fin, lo que puede amarse en el hombre es el ser tránsito y hundimiento.
Ø Amo al que no quiere tener muchas virtudes. Una virtud es más virtud que dos virtudes.
Ø Amo al que tiene el espíritu libre y el corazón libre, pues su mente no es sino la entraña de su corazón, más su corazón lo hunde.
Ø El último hombre es un infeliz quien todavía tropieza con piedras y con hombres.
Ø Todos apetecen lo mismo; todos son iguales; quien disiente del sentir general se recluye voluntariamente en el manicomio.
Ø Dice Zaratustra: “Mi sentido no habla a sus sentidos. Soy para los hombres todavía mitad loco, mitad cadáver.
Ø Quien alimenta al hambriento, dice la sabiduría, recrea su propia alma.
Ø “REPUDIAR EL BIEN Y EL MAL”
Ø Lo que el hombre más desea es un estado superior.
Ø El hombre quiere perfeccionarse; ser creador, más que simple criatura. Cuando falla en esta empresa busca gobernar no ya sobre sí mismo, sino sobre otros.
Ø El superhombre es el que se ha vencido a sí mismo; el apasionado, el que gobierna sobre sus pasiones; el creador, el que con la razón y la pasión emplea sus potencialidades creativas.
Ø El último hombre, en contraste con el superhombre es una criatura conformista, carente de total creatividad y de complaciente hedonismo.
Ø Crítica al principio del placer.
Ø Crítica de la religión cristiana y de toda moral convencional.
Ø Toda moral era, para él, vivir con las propias pasiones, pues gente diferente tiene pasiones distintas.
Ø Nietzsche insistió en la obtención de una larga y dura disciplina con la cual obtener aquello que da significado a la vida: “la virtud, el arte, la música, la razón, el espíritu…”
Ø Su amoralidad fue principalmente un inconformismo y esta palabra la escogió, porque “moral” designa generalmente un código social que considera a lo moral como sinónimo de CONFORMISMO.
Ø El espíritu sufrido se arrodilla cual el camello, ansioso de llevar pesada carga. Amar a los que lo desprecian a uno y dar la mano al fantasma que quiere espantar.
Ø El espíritu sufrido es como el camello cargado que se interna en el desierto. SE INTERNA ÉL EN SU DESIERTO.
Ø Diez veces por día debes dominarte; da esto un buen cansancio y es opio del alma.
Ø Diez veces por día debes reconciliarte contigo mismo; pues el dominarse es cosa amarga y el irreconciliado duerme mal.
Ø Diez veces por día debes reír y regocijarte; de lo contrario te molesta de noche el estómago, el padre de la gran aflicción.
Ø El sueño: el amo de las virtudes.
Ø La verdad es que amamos la vida, no porque estemos acostumbrados a la vida, sino porque estamos acostumbrados al amor.
Ø Hay siempre un poco de locura en el amor. Más también hay siempre un poco de razón en la locura.
Ø He aprendido a caminar; desde entonces “me dejo correr”. He aprendido a volar; desde entonces no espero a que me empujen para moverme del sitio.