Tuesday, December 05, 2006


Aunque no esté contigo (A mis primos)


Que difícil es despertar y darte cuenta de que ya no es lo mismo. Hoy es un día soleado, lleno de luz, con un cielo azul claro que traspasa cualquier oscuridad, sin embargo, nuestro corazón está triste, nuestra alma se encuentra desolada, es como cruzar un desierto lleno de tinieblas, es algo parecido al profundo vacío de un pozo, es un sentimiento que no se puede describir con palabras.

Hace unos días que te perdí, hace apenas unas cuantas horas que ya no estás a mi lado y yo ya no estaré más a tu lado, para convivir momentos de alegría, sonreír juntos, jugar a que somos felices o al menos ir en busca de lo que los humanos llaman “felicidad”, pero qué es la felicidad ahora, si lo que yo más amaba y lo que me mantenía vivo y feliz, hoy ya no está conmigo. Ahora me doy cuenta de que no tenía que buscar más, de que la felicidad estaba junto a mí, de que la abrazaba cada día, de que me miraba constantemente, de que nunca se separó de mí.

Siento un profundo vacío, siento que sin ti voy a ciegas por el mundo, porque tú eras esa luz en mi camino, tú me inspirabas confianza, valor, alegría, entusiasmo por esta vida que sin ti se ha tornado gris e insignificante. A veces cuando estoy a solas, vuelven los recuerdos como dardos envenenados que me producen un dolor indescriptible, me perforan el corazón. Sin embargo, cuando recupero la calma y pienso en lo que a ti te gustaría si estuvieras a mi lado aún, pienso que debo ser fuerte ante la adversidad, ante la penumbra y los malos ratos, porque sé que donde quiera que tú te encuentres, me estás observando y tú eres quien me das fuerzas para salir adelante y superar este momento.

Yo sólo te puedo dar gracias por tanta felicidad, por tantas alegrías, por cuidarme, procurarme y ayudarme para que yo fuera alguien en esta vida. Gracias por estar al tanto de mí, por preocuparte por mi bienestar, por desear mi felicidad y saber entregarme tanto amor. Gracias por hacer de mí un ser humano amoroso, bondadoso y solidario.

Hoy ya no estas en cuerpo, pero vivirás dentro de mi corazón para siempre, hasta aquel día en el que estemos juntos otra vez y logremos ser felices de nuevo. Tu presencia espiritual me llena de valor y fortaleza para seguir, porque sé que estás junto a mí y que nunca me dejarás solo. Nunca olvides que te amo con todas las fuerzas de mi ser.
-Yadira Hernández-

0 Comments:

Post a Comment

<< Home