Friday, January 26, 2018

Una década, una historia

¿Cuántos inviernos han revivido mis ojos para poder llegar aquí?
¿Cuántas lágrimas derramadas, cuántos silencios, cuántos errores, cuántas palabras pronunciadas y promesas incumplidas, cuántos momentos felices y cuántas horas de incertidumbre?
Cuando llegaba el otoño, llegaban también los recuerdos. El sabor de sus labios, la calidez de su cuerpo, la frescura de su juventud, la inocencia de su mirada y la ansiedad por ser desvirtuada.
El gélido mes de enero le recordaba aquel bendecido y maldecido día, cuando por decisión propia había decidido unir su vida al “hombre de sus sueños”.
Febrero, guardaba en su memoria los instantes más destructivos de su vida; representaba la traición, la mentira, la injuria y el desengaño.
El opaco y letárgico mes de julio, revivía horas de angustia y de dolor, de miedo, vacío, de hedores a muerte y desesperanza.
Sin embargo, los abriles retrataban la alegría de la vida, la sonrisa de un ángel, el encanto de su primer y verdadero amor.
Cada mes resucita cada historia.


Yadira Hernández

Sunday, September 09, 2007



TINTA Y PENSAMIENTO

Escribir las alegrías,

Escribir las tristezas,

Escribir las emociones,

Escribir las contingencias,

Escribir describiendo.


Escribir con luz,

Escribir con imágenes,

Escribir con ideas,

Escribir con pintura,

Escribir con arte.


Destilar por la tinta nuestra esencia,

Remarcar en la hoja el hedonismo,

Dibujar con palabras pensamientos,

Revivir escribiendo los instintos.


-Yadira Hernández-

Thursday, September 06, 2007


Espiral (Autodescripción)


Soy un espiral, a veces arriba, a veces abajo. Siento que giro de una manera intrépida y a veces etúpida. ¿Cómo describir el espiral? Tal vez es preciso iniciar por los vacíos que lo acompañan. Que profundo abismo, tan ciego como los ciegos que sólo ven tinieblas y están rodeados de luces, así es mi esencia, un cuerpo que vaga entre la melodía excitante que embriaga mis sentidos, sí, eso es lo que le da vida a mi vida.

Es difícil describir el paraíso, cuando estoy en el infierno, un sitio que en lugar de hundirme me levanta. He vagado por senderos cubiertos de niebla, pero sobre todo he cruzado caminos infinitos que me conducen a la incertidumbre total.

Soy escéptica, no creo en nada, ni en nadie, el dolor me ha hecho inmune a las adversidades de la que hoy llamamos "vida". No sé, de repente la duda me agobia, los sentidos se paralizan y ya no puedo emitir una palabra más.

A veces siento que mis palabras han muerto y mis sentimientos también, sobre todo aquellos que nos llevan a la autodestrucción y nos hacen reconocernos, para descubrir lo más podrido de nuestro espíritu.

Y dentro de este túnel, sólo vivo recorriendo caminos que asesinan el pasado y que el presente resucita. Soy como un espiral, nunca sé si he tocado el sol o me he sumergido en lo más profundo de la tierra. De cualquier forma, es ambivalente.
-Yadira- Hernández-

Tuesday, March 27, 2007


POR TI MORÍ, POR MÍ RESUCITARÉ

Trozos de mi piel han quedado regados en la vereda que me conduce hasta mi futuro.

Por ti fui capaz de hundirme en el abismo, sepultar mi razón, enmudecer mi espíritu y flagelar mi corazón. Me atreví a negar mi presente, encadenar mis manos, vendar mis ojos y callar la voz de mi alma.

Seguí las huellas que me trazabas, recorrí mundos inexistentes, probé la amargura de tus besos y renuncié a la serenidad de la noche. Me interné en el desierto más exhausto, caminé por un laberinto interminable, me sometí a mis latidos… la esclavitud parecía inmortal.

Pero las aguas cristalizadas, los pedazos fragmentados y las voces de mi inconciencia, se funden lentamente permitiendo reflejar el ansiado momento que libere la tentación, la duda y la amargura.

Por mí daré un paso hacia delante, desistiré a tu recuerdo, olvidaré que te amo, congelaré las esperanzas… sosegaré mi dolor. Aceptaré que la hoja del árbol ha caído, que las flores se han marchitado, que las cenizas se han esparcido y que tu amor nunca existió. Evadiré las voces de mi mente, valoraré lo que tengo, saturaré las sonrisas, reanimaré mi vida… anhelaré no volverte a soñar.

Confiaré en que hablar del mañana, es estar hablando del pasado ya.

-Yadira Hernández-

Monday, March 19, 2007


EL DULCE PLACER DEL DOLOR

Sí, aún siento las heridas, todavía están frescas, huelo el olor a sangre dulce, el veneno me produce placer. Por un momento siento que es incomprensible sentirme tan completa y a la vez tan hueca, pero así es. Mi cuerpo se ha vuelto insensible al sufrimiento, o más bien, se ha fusionado con él, se ha convertido en un aditamento para sentirme sana.


Las lágrimas se han cristalizado, las dudas siguen aumentando, los golpes son cada vez más constantes, la lluvia no cesa, el silencio es enfático, la pasión se intensifica, el viento se agudiza… el amor no crece en su corazón. Una vida de placer, un momento de dolor, una palabra de confort, y al final… un corazón apuñalado por la sensación placentera de dolor.


Un día más me levanta, la jornada ha concluido, la dosis ha terminado, ahora viene la fracción pesada de los efectos que me causa esta droga…, la resaca es fuerte. A pesar de que conozco las secuelas, no me aparto de ella, al contrario, sé con certeza que la volveré a necesitar, mientras tanto dejaré pasar unas lunas más, esperaré a que ella me vuelva a provocar. Quiero sentirme otra vez entre sus redes, estar de nuevo en el infierno, quemarme con sus efectos, volver a sentir el dulce placer del dolor.


-Yadira Hernández-

Tuesday, February 27, 2007


Hace tantas lunas que no hablaba de ti

Re-vivir, fue lo que hice después de que se desestructuró ese campo imaginario en el cual habitaba cuando eras parte de mí, sin embargo quisiera volver a morir y sentirme a profundidad de lo habitable, de tu esencia, de tu pre-esencia, de tu ser.
Siempre me he preguntado el por qué, y nunca me he cuestionado el para qué de las circunstancias, de las situaciones, de los momentos, de las sorpresas, de las vivencias, del amor. Hace tiempo formulé un conjunto de palabras en donde renunciaba a tu recuerdo, en donde dejaba escapar esa “chispa adecuada” que exigía tu mirada. Hoy sé con certeza que el resplandor cesó, que las moronas desparramadas a lo largo del camino, han ido desapareciendo por el huracán que ha causado un nuevo amor, o quizá, un viejo amor. Se te nota la plenitud, se te nota en tus movimientos, en tus gestos, en tus actitudes…, se te nota que estas enamorado. Hoy estoy hablando otra vez de ti, y hace tantas lunas que no lo consideraba. Creo que siempre me quedaré con la duda de la duda, creo que dudaré de mí misma, dudaré de mis pasos, de mis actos, de mis sentimientos y pensamientos, pues nunca llegaré a contestarme esa pregunta que cambió mi existir para siempre: ¿por qué te perdí?

-Yadira Hernández-

Tuesday, December 05, 2006



¿Llegarás?

Confusiones, incertidumbres, temores y alegrías es lo que me provocas. Sólo una mirada, sólo con ver esos ojos que me introducen hasta el profundo rompecabezas que conformas, sólo con sentirte cerca, con tenerte lejos, pero muy dentro de mis pensamientos, sólo con eso haces que el mundo vibre, provocas que mi universo oscile intrépidamente.

Tienes una fuerza impresionante sobre estas manos que te escriben, sobre esta mente que te imagina, sobre este corazón que te siente, aunque no estés aquí. Sí, me incitas a construir escenarios deseables, más no posibles; eres como ese jugo que te vitaliza, como esa música que reconocen tus sentidos y diluyes en tu interior, eres una especie de estupefaciente que cada vez que es sumergido en el organismo, te llena de energía y te hace divagar.

No, no sé si en verdad algún día llegarás, pues aún vives en el sótano de mi espíritu, y aunque tengo deseos incontrolables por conectar mis pensamientos y mis sentimientos con los tuyos, todavía no sé si en realidad ese anhelado momento llegará, o si sólo será parte del instante que vivo.

A veces hasta parece un amor de secundaria, de esos que te hacen sentir un revoloteo de mariposas en el estómago, y a pesar de que es algo parecido, esto que me produces es distinto, va más allá de ser un simple capricho de adolescentes, esto que siento por ti sólo lo puedo traducir con una frase, “te imagino y me figuro contigo, te veo y me reflejo en tus ojos, te sueño y me recreo en tus brazos, y así hasta alcanzar a definir lo que posiblemente sea el amor, sin llegar a ser amor”.

-Yadira Hernández-


Se me olvidó qué es el amor

Esa ansiedad que me corría por las venas cuando estaba a tu lado, esa palabra que me fortalecía cuando estaba entre tinieblas, ese roce de ternura que me dejaban tus manos, esa mañana inesperada cuando llegaba el momento de verte, esos brazos que me estremecían y me llenaban de confianza, todo eso y muchas cosas más se quedaron en un mendrugo del ayer.

Hoy ya se me olvidó qué diablos es el amor, las sábanas se han quedado vacías en espera de la cálida mañana o la intensa noche que las sacudía con los movimientos de tu cuerpo. La sonrisa que se dibujaba en mi rostro cuando te miraba, el profundo brillo que se reflejaba en tus ojos y las intensas caricias que sellaban tus manos, todo eso se ha quedado atrás.

Este laberinto interminable de la soledad me deja hueca por dentro, esta espera desesperada que traza mi existir me frena antes de superar los límites de las fantasías. Y todo porque al amor se le olvido que existo, y todo porque me olvidé de que el amor existe. La verdad es que nada fue, pero todo será…
-Yadira Hernández-


Aunque no esté contigo (A mis primos)


Que difícil es despertar y darte cuenta de que ya no es lo mismo. Hoy es un día soleado, lleno de luz, con un cielo azul claro que traspasa cualquier oscuridad, sin embargo, nuestro corazón está triste, nuestra alma se encuentra desolada, es como cruzar un desierto lleno de tinieblas, es algo parecido al profundo vacío de un pozo, es un sentimiento que no se puede describir con palabras.

Hace unos días que te perdí, hace apenas unas cuantas horas que ya no estás a mi lado y yo ya no estaré más a tu lado, para convivir momentos de alegría, sonreír juntos, jugar a que somos felices o al menos ir en busca de lo que los humanos llaman “felicidad”, pero qué es la felicidad ahora, si lo que yo más amaba y lo que me mantenía vivo y feliz, hoy ya no está conmigo. Ahora me doy cuenta de que no tenía que buscar más, de que la felicidad estaba junto a mí, de que la abrazaba cada día, de que me miraba constantemente, de que nunca se separó de mí.

Siento un profundo vacío, siento que sin ti voy a ciegas por el mundo, porque tú eras esa luz en mi camino, tú me inspirabas confianza, valor, alegría, entusiasmo por esta vida que sin ti se ha tornado gris e insignificante. A veces cuando estoy a solas, vuelven los recuerdos como dardos envenenados que me producen un dolor indescriptible, me perforan el corazón. Sin embargo, cuando recupero la calma y pienso en lo que a ti te gustaría si estuvieras a mi lado aún, pienso que debo ser fuerte ante la adversidad, ante la penumbra y los malos ratos, porque sé que donde quiera que tú te encuentres, me estás observando y tú eres quien me das fuerzas para salir adelante y superar este momento.

Yo sólo te puedo dar gracias por tanta felicidad, por tantas alegrías, por cuidarme, procurarme y ayudarme para que yo fuera alguien en esta vida. Gracias por estar al tanto de mí, por preocuparte por mi bienestar, por desear mi felicidad y saber entregarme tanto amor. Gracias por hacer de mí un ser humano amoroso, bondadoso y solidario.

Hoy ya no estas en cuerpo, pero vivirás dentro de mi corazón para siempre, hasta aquel día en el que estemos juntos otra vez y logremos ser felices de nuevo. Tu presencia espiritual me llena de valor y fortaleza para seguir, porque sé que estás junto a mí y que nunca me dejarás solo. Nunca olvides que te amo con todas las fuerzas de mi ser.
-Yadira Hernández-